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¿Quién teme al ‘ciberdelincuente’?

¿Quién teme al ‘ciberdelincuente’?

Estamos rodeados. La tecnología casi nos sale por los poros. A través del ordenador ya se pueden realizar mil y una gestiones, que en los últimos años se han extendido a los teléfonos móviles e incluso a las televisiones. Desde cualquier lugar se puede comprar a través de Internet, pedir cita con el médico o ampliar el número de amigos. Pero todo ying tiene su yang. Y es que los hay que aprovechan las nuevas tecnologías para cometer ciberdelitos. Solo entre mayo de 2013 y mayo de 2014, la Comisaría complutense ha recibido cerca de 700 denuncias relacionadas con este ámbito, de las que se han esclarecido casi el 50% de los casos. 85 cibercriminales han sido arrestados.

Todos somos susceptibles de ser cibervíctimas. Entonces, ¿qué se puede hacer? El mejor aliado es el sentido común pero hay veces que éste es el menos común de los sentidos, así que lo mejor es recurrir a los agentes de la Policía Nacional. Desde hace aproximadamente un año funciona en la Comisaría alcalaína, dentro de la Policía Judicial, un grupo dedicado a combatir la delincuencia tecnológica. Tres de sus agentes, el inspector Ernesto y los policías Alberto y Eduardo –se omiten sus apellidos por motivos de seguridad– han contestado para Diario de Alcalá y Onda Henares (90.0 FM) a las preguntas de los lectores.

Delitos más comunes
Entre los ciberdelitos más extendidos se encuentra la venta de objetos inexistentes: “En realidad es un fraude, son productos que no se venden de verdad. La gente paga por comprar un móvil u otro objeto en páginas de segunda mano y luego ese artículo nunca llega”, comenta el inspector Ernesto. Y de cara a los períodos de vacaciones, otro engaño que le puede tocar a cualquiera: el alquiler de pisos. “Hay gente que contacta con una página donde se alquila un piso en la costa, se ingresa el dinero para la reserva y luego ese piso no existe”, señala el inspector. El pago con tarjetas también puede conllevar más de un quebradero de cabeza, ya que con su numeración los ciberdelincuentes pueden aprovechar para realizar compras y cargar el pago a nuestra cuenta.
Y atención a un caso que cada vez se da con más frecuencia. El cibercriminal, a través de redes para compartir archivos (del tipo P2P) busca documentos en los ordenadores de los demás que estén nombrados como ‘Visa’, ‘DNI’, ‘Tarjetas’… y logra hacerse con ellos.

Una compra fantasma

Se vende móvil de la marca ‘X’, vamos, lo que vendría a ser un Ferrari de los móviles, nuevo o casi nuevo y a un precio excelente. Es fácil picar, ¿no? Al fin y al cabo a todos nos gusta una ganga. Ahora bien, la sorpresa puede llegar cuando, tras haber pagado, precisamente a casa… no llega nada. Y es que la venta de artículos de segunda mano se ha convertido en lugar propicio para esconder mil y una estafas.

En este ámbito, ¿qué precauciones tenemos que tener? ¿Cómo saber que no nos están engañando? (Pregunta enviada por Alcalaína). Lo primero a tener en cuenta es aquello del sentido común: “Si te están vendiendo un teléfono móvil que vale 600 euros en el mercado, no te lo van a vender por 300 y menos nuevo”, dice el agente Alberto, quien añade que “cada uno podemos hacer nuestra labor de investigación, mirar en Google el teléfono y el correo electrónico de la persona a la que le vas a realizar la compra. Hay muchos foros en los que quien ya ha sido estafado te alerta de que ese usuario le ha engañado”. Por lo tanto, es preferible dedicar un poco de tiempo a realizar una pequeña investigación que lamentarse después: “También es conveniente ver más productos como el que vas a comprar y si éste es mucho más barato, no fiarse”.

La forma de pago también puede darnos pistas de que lo que hay detrás de esa oferta a lo mejor no es muy recomendable: “Existen empresas de transferencias en efectivo. Abonas un dinero a un nombre y un localizador. En cualquier parte del mundo van a esa oficina dan el nombre y el localizador y reciben el dinero. Pero alguien que te está vendiendo un móvil, ¿por qué no te va a dar un número de cuenta? Es más fiable, aunque también pueden usar cuentas de gente como ‘mulas’ para cobrar ese dinero. Eso también se puede rastrear”, comenta Alberto.
¿Mulas? ¿Qué es eso? Digamos que es alguien que hace de intermediario, –voluntariamente o no–, entre estafador y víctima, para recibir un dinero en su cuenta corriente y así dificultar la detección del malo. Se dan casos en los que el estafador ha pagado a personas para que abran cuentas en entidades bancarias con documentación perdida o sustraída. También es posible aprovecharse de los datos bancarios aportados al realizar alguna gestión a través de Internet.

¿Cómo se sabe si cuando se compra un producto a través de Internet éste puede ser robado? ¿Qué hay que comprobar? (Pregunta enviada por LMO). “Cuando vas a comprar una cosa pedir que te aporten el número de serie, el IMEI del teléfono, si tienen factura que te la aporten, si la cosa es más barata de lo habitual tienes que pensar que puede ser robado”, dice el inspector Ernesto.
Vaya por delante que, obviamente, no todo es estafa ni engaño en la compra de productos de segunda mano, aunque la precaución siempre es bienvenida. “Me gustaría saber si es completamente seguro comprar por Internet y cómo podemos saber si el sitio donde se dan los datos de tu tarjeta es totalmente seguro” (Pregunta enviada por Pilar). “Hay páginas de pago, como Paypal, en las que su política es la seguridad”, señala Ernesto. “Yo aconsejaría comprar desde páginas de este tipo porque evitas que te copien más datos de la tarjeta. Y también hacer el rastreo previo que hemos dicho”, es decir, convertirnos en detectives para detectar a los malos indagando con los datos que tengamos de ellos (nombre, correo electrónico, teléfono…) y buscar en foros y páginas de opinión si hay referencias sobre esa persona: “Siempre habrá alguien a quien no le haya llegado el producto”, comenta Alberto.

Pero hay más. “En la página suele salir un candadito verde que indica que es segura. Además, cuando ponemos en un buscador una página en la que solemos comprar, el ordenador directamente guarda la página y como ya has entrado en ella antes, te lleva a aquella en la que ya has estado. Existen virus que cambian esas páginas, así que es mejor poner siempre la dirección en la barra del navegador”, explica el agente Alberto. El inspector Ernesto realiza un apunte: “El problema que puede haber es que sea una página falsa. Cuando ves que en un producto está por un coste inferior y nuevo… tienes que sospechar. Si picas y entras en la página, empiezas a hacer la compra y al final te da un error, ahí es cuando también hay que sospechar. El que suele comprar recibe una confirmación de la compra en su correo electrónico. En esas páginas no hacen eso”.

Y si esto ocurre, además de no dejarse llevar por el pánico, lo aconsejable es “bloquear la tarjeta. Porque seguramente has dado tus datos personales y la numeración a una persona que más adelante lo puede usar para hacer compras. Para el que no está muy seguro a la hora de comprar, también hay tarjetas prepago en las que a lo mejor tienes 100 euros y solo te pueden quitar esa cantidad”, concluye el inspector.

Verano de pesadilla

No se trata de un artículo de segunda mano en sí, aunque sí se puede publicitar en páginas de este tipo. Veamos, se acerca el verano y puede escaparse unos días con su familia a la costa. Da una señal para alquilar ese apartamento bueno, bonito y barato que ha visto en Internet y cuando llega… No hay apartamento. Primera recomendación: investigue antes de llevarse el susto. “Si quieres alquilar un apartamento en una calle, métete en Google Maps y busca esa calle. Resulta que a lo mejor hay un hotel en lugar del piso que nos decían. Es una investigación sencilla que todos podemos hacer. Si alguien nos dice del 1 al 15 de agosto el piso está libre, das una señal y luego puedes llamar y preguntar si del 1 al 15 está libre. Si te dicen que sí, por lo menos te ahorras ir. Hay gente que llega con toda la ilusión, con los niños, con las maletas y se da cuenta de que le han estafado. Pierdes la señal pero no haces el ingreso gordo”, dice Ernesto.

Y no hace falta que se trate de apartamentos, móviles… Podemos caer en algo tan viejo como comprar un vehículo con el kilometraje trucado. Hace unas semanas, la Guardia Civil desmanteló un punto de venta en Alcalá y otro en Parla en el que se vendían vehículos a los que se les había manipulado el odómetro para que pareciera que tenían menos kilómetros a cuestas y así cobrar más por ellos. Lograban contactar con los compradores a través de Internet y la estafa superó el millón de euros. “La ITV siempre hace mención de los kilómetros que ha tenido el vehículo al pasarla. Tener precaución, sobre todo cuando vas a hacer un desembolso considerable, te puede ahorrar muchas estafas», dice Ernesto.

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